Estando este en su pierna, no le sirve para llamar por teléfono, mas sí le sirve a Ran Tan Tan, su pastor alemán con un talento casi humano para comunicarse. Juntos, y atravesando muchas peripecias, se convierten en los dueños de una empresa de telecomunicaciones y, finalmente, en millonarios. The End.
¿La otra idea? ¿Que no es vale con esta? Pues la otra, sin entrar a mucho detalle, implica mucho velcro y las paredes y las copas de un bar, Velcro Planet.
Foto de Beverly & Pack

1 comentario:
nice thinking.I like your post.keep it up.
thanks.
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